CANTO INICIAL
Con honor ha de llegar
el Señor Comendador
con la gloria de batallas
Oh, laureado vencedor
Fuenteovejuna os canta
Fernán Gómez de Guzmán
a vos van nuestros presentes
queso, jamón y pan
Son ofrendas de la tierra
abundancia por doquier
no de espadas ni riquezas
sino el pueblo en su querer.
RELATO:
Una noche en que pasaba
el Señor Comendador
vio a Laurencia muy hermosa
y de ella se prendió:
Con sus ojos libertinos,
descarado persiguió
más palabras lujuriosas
que por ella profirió.
EL COMENDADOR
¡Ay manzana tan sabrosa
deliciosa he de probar
sois deleite a mis sentidos
irresistible manjar!
LAURENCIA
Sus palabras y ademanes
son ofensas para mí
¿No sabéis que amo a Frondoso
como el canto al colibri?
El es recto caballero
ingenioso y de confiar
corazón noble y sincero
pues mi honor he de guardar.
EL COMENDADOR
Insensata y descarada
arrogante u desleal
llorarás por tu insolencia
y con lágrimas de sal
¡Ah, muchacha malcriada
insolente y altanera
te pondré mi mano encima
y a gozarte, prisionera!
FRONDOSO
Quieto y torpe, mentecato
¿Dónde dejas la ballesta
que a tu frente habré de herir
si no dejas a Laurencia!
EL COMENDADOR
Miserable, vil, ladrón
un descuido aprovecháis
en quitarme el arma presta
indefenso me dejáis.
Yo te ordeno, por mi rango
la ballesta has de entregar
FRONDOSO
Ni lo sueñes, que por cierto
de inmediato atacarás.
FRONDOSO
Retiraos, mal del pueblo
con tu abuso desleal
que tu insidia y felonía
me es violento malestar!
LAURENCIA
Ah, Frondoso tan valiente
temerario que arriesgáis
yo suspiro emocionada
por tu noble y buen afán.
RELATO
Y así pasaban los días en que el Señor Gómez de Guzmán hacía de las suyas en el pueblo de Fuenteovejuna. Las jóvenes se escondían con temor sin alcanzar evadir sus abusos y ultrajes. Y se cuenta que un día, conversando entre ellas, vieron a Mengo venir y sus cuitas le contaban para podre consolarse. Más en eso estaban cuando llegaron los ayudantes del Comendador y ellas arrancaron hasta dejar a Jacinta sola.
El pueblo estaba molesto y Mengo lo expresó:
MENGO
Retiraos desgraciados
a Jacinta no ofendáis
ella es joven, valerosa
no merece pasar mal.
RELATO
Pero a golpes redujeron
al buen Mengo sin parar
y a Jacinta violentaron
con insidia sin igual.
El Comendador perseguía Frondoso para vengarse de la humillación. El pueblo so sabia y le ayudaba a mantenerse oculto. Así, furtivamente se encontraba con Laurencia para expresarse el mutuo amor.
LAURENCIA
Amado mío, ya lo sé
que por ti yo siento el cielo
no quisiera verte herido
por el ruin Comendador.
Es que siento mucho miedo
cuando escucho el gran rumor
qua a tu nombre ha puesto precio
pues te quiere en la prisión.
FRONDOSO
No podrá Laurencia mía
someter mi corazón
que por ti yo doy mi vida
y casarme he de con vos.
LAURENCIA
A mi padre habréis de ir
a obtener su bendición
Yo te aguardo esposo mío
cual la dicha en una flor.
Entonces se dio a conocer como una amable noticia y tanto Laurencia con sus amigas, como Frondoso y los suyos los animaban a tan grande compromiso. Un día Frondoso pidió la mano de Laurencia a su padre y él les dio la bendición. así fue que poco más tarde se celebró la boda entre los dos en Fuente Ovejuna.
La música
El baile de los novios
Coreografía de los jóvenes
La irrupción violenta del Comendador
RELATO
Al val de Fuenteovejuna
la joven en cabellos baja
el caballero la sigue
de la cruz de Calatrava,
Todos en fiesta celebran
la dicha que los embarga
y así levantan sus copas
entre canciones y danzas
PADRE DE LAURENCIA
Larga vida, Laurencia
hermosa como la aurora
Dios te conceda la dicha
para siempre desde ahora.
MENGO
Por cierto que celebramos
con toda la algarabía
y aunque me duela la espalda
se cumple la profecía
En Fuenteovejuna brilla
el sol del mediodía
porque somos amigos todos
Y libres de la tiranía.
TAMBORES
SIRENA
Estése la boda queda
y no se alborote nadie
atad al villano Frondoso
debéis la dicha quitarle.
ESTEBAN (Alcalde, con una vara en la mano)
¿Con qué poder has venido
a interrumpir nuestra fiesta
ahora que vienes armado
con guardias y tu ballesta?
Majadero, terco y odioso
Alcalde de poca monta
eres estorbo y maleza
más que un caballo brioso.
(le quita de sus manos la vara y le golpea la cabeza)
Y a ése joven Frondoso
insolente y mal hablado
sujetadle a viva fuerza
y dejadlo encadenano.
Coged también Laurencia
la presumida que grita
con aires de gran duquesa
y soberana insolencia
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Fue una tarde maldita para el pueblo de fuenteovejuna. Se retiraron a sus casas con el alma malherida. don Esteban el alcalde humillado, y su hija capturada, indefensa y Frondoso encadenado. Más el comendador disfrutó su venganza e hizo alardes de su poder sobre la gente. Tiempo después los vecinos se lamentaban ante el Alcalde y una mujer joven y desgreñada se les acercó. Era Laurencia que habiéndose liberado fue a los suyos para pedir auxilio.
DON ESTEBAN
Hija, que bien sorprendes
con tu fuego transparente
qué bueno te hayas soltado
del tirano irreverente.
No digáis, maldita sea
que mi padre ya no sois
ni sombra de sucios humos
por dejarme abandonada
Ya no sois padre de nadie
cobarde tu desventura
el miedo te ha dominado
como a triste sepultura.
Vosotros hombres del pueblo
¿sois acaso gusanos?
el mal os tiene cobardes
cabizbajos, humillados.
RELATO
Fue tal la fuerza y desgarro
con que Laurencia arengaba
que pronto el pueblo se puso
en marcha deliberada
CORO
Vamos con nuestras armas
a sacar al Comendador
Fuenteovejuna no aguanta
al tirano abusador.
¡Somos un pueblo digno
muerte al comendador!
RELATO EN VERSO LIBRE
Y lo encontraron escondido
sin que pudiera salvarse,
lo golpearon con rabia y furia
hasta la vida quitarle,
y en una lanza improvisada
pusieron su cráneo sangrante.
¡Fuente Ovejuna lo hizo,
para por fin liberarse!
Así regresaron al pueblo, mientras un oficial sobreviviente fue a dar cuentas a los rey Fernando por el horrible asesinato.
Los reyes, conmovidos
enviaron un pesquisador,
quien debía sacar como fuere
una importante confesión.
¿Quién, fue el asesino,
del Señor Comendador?
Las gentes regresaron a fuenteovejuna y para salvar de ser condenados acordaron mantener como única respuesta del pesquisador, ante la pregunta. Y dinos, ¿quién mató al comendador? y por respuesta acordaron "Fuenteovejuna, Señor!" Ya era pasada la noche y se escuchó en gran rumor que a toda fuerza veía el Señor pesquisador, entonces algunos arrancaban y eran tomados prisioneros, pero implacablemente fueron castigados en la rueda.
Generar al menos dos escenas en que interrogan y la última, la interrogación a Mengo.
Hablad, sin prisa maldita
que buscamos obtener
la verdad del crimen hecho
es preciso conocer.
¿Quién fue el autor del crimen
nadie ha de confesar?
"Fuenteovejuna" repiten
lo dicen sin parar
Pues a trecientos personas
con apremios en verdad
he lastimado sus cuerpos
por la respuesta encontrar.
Y nadie, nadie confiesa
de tal crimen la verdad.
TORTURA A MENGO
Coged a este insolente
atadlo al palo y soltad
el látigo y lo que sea
para hacerlo confesar
(LE PEGAN)
MENGO
Ay, ay que duele me duele
este castigo sin par
VERDUGO
Confiesa desgraciado
quién lo hubo de matar.
MENGO
Basta ya no puedo más,
INTERROGADOR
Ya ya, soltadle las cuerdas
para que pueda decir
cómo fue que le hicieron
a Fernán Gómez morir.
MENGO
¡Fuenteovejuna lo hizo,
Fuenteovejuna hasta el fin!
INTERROGADOR
Basta, que ya no puedo
esta verdad obtener
he torturado a trescientos
nada queda por hacer
Al Señor Rey Fernando
deberemos informar
nuestro fracaso evidente
ante el pueblo contumaz
RELATO
Entonces se fueron de regreso a dar cuentas al rey que no pudieron obtener la confesión.
Estaba el rey don Fernando
junto a la reina Isabel
y ellos oyeron atentos
hasta poder comprender
que en la justicia del pueblo
todo puede suceder.
OFICIAL
¡OhMi rey y soberano,
os ruego me escuchéis
por cuanto ya no es posible
al malvado conocer
pues todos han dicho siempre
ante apremio por doquier
Fuenteovejuna lo hizo
¡Fuenteovejuna otra vez!
LLEGAN ANTE LA PRESENCIA DEL REY
EL ALCALDE
Señor, tuyos ser queremos
y lo somos de verdad
la justicia en ti es notoria
por tu gran benignidad.
El honor de nuestro pueblo
pisoteado por Fernán
ultrajó nuestras doncellas
y las novias del lugar.
Más nosotros nos rendimos
a tu sabia decisión
pues la España que gobiernas
es custodia del honor.
Esperamos tu sentencia
con la paz del corazón.
RELATO
Cuando el rey Fernando comprendió la imposibilidad de saber quien finalmente había dado muerte al comendador y condenarlo por escrito, entonces otorgó el perdón al pueblo:
EL REY FERNANDO
"Pues no puede averiguarse
el suceso por escrito,
por fuerza, ha de perdonarse".
Y la villa es bien se quede
en mí pues de mi se vale
regresad a vuestra tierra
para el fin de vuestros males.
CORO
¡Viva el Rey Fernando!
¡Viva la reina Isabel
Viva la gran España
vivan las leyes del rey
Somos vasallos vuestros
en vuestras manos estamos
y sus palabras llevamos
como promesa del bien.
TAMBORES Y REVERENCIAS DEL ELENCO
PALABRAS FINALES
Es una historia del amor y el honor que son reivindicados desde un pueblo orpimido por la injusticia de una autoridad.
Resaltan la valentía y la unidad, la conciencia de la altísima dignidad de la persona que no puede ser pisoteada por una autoridad despótica a la cual habia que enfrentar. En toda la trama aparecen tanto el amor como el deseo de justicia y de paz en contraste con el uso de la fuerza opresora. No fue posible para el continuar con su vida normal y en una situación extrema reclama la justicia y la ejecuta directamente en la persona del opresor.
El esfuerzo realizado
por la historia presentar
en un drama del pasado
vuelve siempre por igual
Pues por donde la violencia
va terrible a socavar
la serena paz del alma
no es posible rescatar.
Fue entonces que Frondoso
y Laurencia se encontraron
en amor de rebeldía
que sus huellas nos dejaron.
FIN
E.D.A
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